Trabajar por la vida plena que Dios Padre
quiere para sus Hijos
De
La
violencia nos abruma
3. Con gran dolor vemos
cómo Venezuela se convierte a pasos agigantados en una sociedad violenta.
Comprobamos que la violencia se presenta incluso en el mismo seno del hogar: la
sufren la mujer, los niños y niñas, y se manifiesta en forma física,
psicológica o sexual.
4. Cada día se incrementa
dramáticamente el índice de homicidios, que coloca a Venezuela entre los países
del mundo con mayor número de muertes por asesinato. Hoy se asesina hasta por
cuestiones banales: para robar cualquier objeto; se asesina por venganza o por
encargo, a través del oscuro mundo del sicariato; se
asesina bajo los efectos del alcohol o las drogas; igualmente ha habido
asesinatos por cuestiones políticas. Estos asesinatos son realizados casi
siempre con armas de fuego que circulan sin control alguno.
5. Esta violencia
criminal se nos está haciendo cada vez más cercana. Los robos a edificios
completos, el secuestro en sus más variadas formas, se están convirtiendo en
prácticas delictivas frecuentes. En la calle abunda el tráfico y la tenencia
ilegal de armas de fuego. Los recintos que en otros tiempos se consideraban
«sagrados» en la comunidad, tales como la escuela, el hospital, el templo, son
ahora espacios propicios para cometer cualquier tipo de delito. (...)
En
búsqueda de la paz
27. Queremos convertirnos
en una Iglesia llena de ímpetu y audacia evangelizadora. Para ello hemos de seguir
a Jesucristo en medio de los sufrimientos y las victimas que esta sociedad
violenta está produciendo, especialmente entre los más pobres y débiles, para
ofrecerles la esperanza de su Evangelio y la fuerza del Espíritu, para trabajar
por la vida plena que Dios Padre quiere para sus hijos; por tanto, proponemos
algunas acciones que nos permitan avanzar hacia la promoción y la defensa de la
dignidad humana en nuestra tarea evangelizadora:
Proponemos
algunas acciones
a.-
b.-Los organismos de
Derechos humanos de
c.-Incidir junto con
otras organizaciones de la sociedad civil para que los poderes del Estado
elaboren políticas eficientes dirigidas a:
El
rescate de las instituciones encargadas de garantizar el derecho a la seguridad
ciudadana y la convivencia pacífica en el ámbito público. La promoción de una
eficiente política de desarme. La lucha contra el narcotráfico, distribución y
la venta de drogas. El saneamiento de las instituciones encargadas de
administrar justicia
d.-Promover acciones
concertadas entre organizaciones públicas y privadas, para trabajar en
proyectos que atiendan especialmente:
El
derecho a la calidad de vida de la niñez y la juventud en situación de peligro.
La protección a las madres, a los niños y las niñas, de cualquier forma de
maltrato.
A las familias en situación de vulnerabilidad
e.-Las Diócesis y
Vicariatos deben acompañar a las comunidades a rescatar sus espacios públicos
para la convivencia, a encontrar mecanismos de mediación y resolución de
conflictos.
f.-Desarrollar en cada Diócesis una
pastoral juvenil orgánica, que permita acompañar adecuadamente a los jóvenes
desde sus mundos de vida y en sus expectativas, ayudándoles a imaginar su
proyecto de vida conforme al Evangelio, capacitándolos para enfrentar la
tentación del consumo de drogas y el uso inmoderado del alcohol, enseñándolos a
vivir en relaciones de solidaridad con los demás, abiertos al diálogo y a la
tolerancia.
g.-Fortalecer
h.-Los centros
educativos deben educar para la paz, fomentando los valores de convivencia,
tolerancia y respeto, renovando la atención pastoral, fortaleciendo la vocación
docente y ampliando la oferta educativa más allá de lo encomendado formalmente.
i.-Fortalecer la pastoral
penitenciaria para promover la humanización de nuestras cárceles, así como el
respeto a los derechos humanos, la agilización de los procesos de justicia y
atender las distintas necesidades de los internos y sus familiares.
j-Promover la celebración nacional de
la paz y la reconciliación en el marco de la fiesta de San Francisco de Asís,
quien fue un promotor de la paz y el desarrollo integral de la persona.
(Tomado de